El Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico tiene sobre la mesa varios proyectos para aprovechar las extensas costas españolas. ¿Cómo? Con la eólica marina, una energía que se produce por medio de aerogeneradores instalados en el mar.

En Europa ya hay más de 5.000 molinos, que producen cerca de 30.000 megavatios desde las aguas. Nuestro Curso de Especialización en Energía Eólica te permitirá conocerlo todo sobre este recurso, incluida su variante terrestre, pero hoy nos centramos en la offshore. ¡Vamos a verla!

 

5 curiosidades de la energía eólica marina

La eólica marina y la offshore son lo mismo: infraestructuras montadas en el mar con el propósito de convertir la fuerza del viento en energía eléctrica. Su opuesto serían los aerogeneradores onshore, que cumplen el mismo fin en el medio terrestre.

Estos últimos son los tradicionales y los que se encuentran más asentados en España. Los segundos están en pleno proceso de expansión y poseen un gran potencial para jugar un papel determinante en el panorama energético del futuro.

Los aerogeneradores offshore se instalan en el mar, mientras que los onshore se encuentran en tierra

Sin embargo, y como todavía se está desarrollando, hay muchos aspectos que se desconocen sobre la eólica marina. A continuación, te explicamos algunas de sus curiosidades más interesantes para que te familiarices con la que será una de las mayores centrales eléctricas del futuro.

1.    Boya y ancla

En el mar, los aerogeneradores pueden adoptar dos formas diferentes. Una opción es instalarlos directamente sobre el lecho marino, lo que se conoce como cimentación fija. No obstante, si las aguas superan los 300 metros de profundidad, este método resulta imposible. En esos casos, se acude a la cimentación flotante, en la que los molinos flotan sujetos al fondo mediante cables o cadenas… ¡como una boya!

2.    Cargado de componentes

Desde fuera, los molinos parecen sencillos. Pero la verdad es que son de todo menos eso. Para aprovechar al máximo las corrientes de aire, los fabricantes incluyen hasta 8.000 piezas distintas, algunas del tamaño de la Estatua de la Libertad.

3.    Un rascacielos neerlandés

Tanto en la eólica marina como la terrestre, el tamaño importa. A mayor altura, mayor es la fuerza del viento, y más rentables resultan los parques instalados.

Ese es el motivo que anima a las compañías a apostar por aerogeneradores cada vez más grandes. Con 260 metros de altura, el récord lo tiene por ahora el Haliade-X, que opera desde los Países Bajos en las costas de Rotterdam.

4.    Un diamante en el océano

Como decíamos al principio, la eólica marina todavía tiene un largo camino para aprovechar al máximo todas sus posibilidades. Dentro de ella, se ha prestado más atención a la de cimentación fija que a la flotante, aunque es esta última la que puede traer mayores beneficios.

Los expertos pronostican que es en las bolsas acuáticas más profundas donde se encuentra hasta el 80% del potencial marino del planeta. Una atractiva veta que las grandes firmas no desperdiciarán durante mucho tiempo.

5.    Más que energía

El desarrollo de los aerogeneradores marinos no solo permitirá el avance hacia un sistema energético más respetuosos con el medio ambiente. También contribuirá a otros sectores del tejido productivo, como el metalúrgico o los astilleros.

Son muchas las personas que viven de estas áreas, que han visto cómo se ralentizaba su crecimiento en las últimas décadas. La fabricación y montaje de los parques de energía eólica marina supondrá un soplo de aire fresco para ellos y les ayudará a regenerarse.

 

¿Es mejor la eólica marina o la terrestre?

Ahora que ya conoces las características de la eólica offshore, quizá te estés preguntando si sus beneficios no la hacen superior a la terrestre. Aunque, efectivamente, los aerogeneradores que se instalan en el mar tienen un rendimiento mayor, no sería correcto aseverar que un tipo de molino de viento es mejor que otro.

Cada clase posee ventajas y desventajas que las empresas tienen que valorar para ver qué les compensa a nivel económico. En la siguiente comparativa, te mostramos los puntos en los que divergen para que te hagas una idea de las fortalezas y debilidades de las diferentes tipologías.

  • Potencia: la eólica marina juega con dos ventajas en cuanto a potencia. La primera es que se pueden construir aerogeneradores más grandes y, por lo tanto, más potentes; y la segunda es que las corrientes de aire son mayores y más constantes en el mar.
  • Montaje: en este aspecto, ambos tipos de energía eólica tienen ventajas y desventajas. La marina necesita materiales especiales para aguardar las condiciones oceánicas, pero la terrestre tiene que sortear más obstáculos para desplazar todas sus piezas hasta el punto de instalación.
  • Impacto: en la costa, y sobre todo si están en aguas muy profundas, los aerogeneradores offshore están mucho más apartados de las personas. Es decir, que los prejuicios visuales y acústicos que producen son menores que los que se encuentran en el interior.
  • Mantenimiento: quién haya comprobado alguna vez los efectos del salitre sabrá quién gana en este punto. El mar no es amable con las infraestructuras, por lo que la conservación de los molinos en estas circunstancias es compleja en comparación con la de los terrestres.

 

Domina la eólica marina

La eólica marina es uno de los nuevos recursos renovables que revolucionarán el panorama energético. Todavía se encuentra en una etapa inicial, pero su hoja de ruta ya se ha marcado y se presenta con optimismo.

El Ministerio ha anunciado su propósito de lograr entre 1 y 3 GW de potencia instalada de cara a 2030 en este tipo de aerogeneradores, una apuesta tan potente como la que realizó en su día en el campo de la eólica de tierra. En total, más de 28.000 especialistas trabajan actualmente en el área y existen cerca de 250 puntos para fabricar molinos de viento.

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